Vídeo de la presentación del libro «Derecho degenerado»

20 febrero 2017

Os dejo el vídeo de la estupenda presentación del libro de Bernd Rüthers Derecho degenerado. Teoría jurídica y juristas de cámara en el Tercer Reich. Un complemento perfecto a su lectura, ya que se profundiza en algunas de las cuestiones que plantea el libro y se aporta información nueva.

 

Voy a destacar dos ideas de la intervención de Juan Antonio García Amado (no os perdáis tampoco la expresión con la que define la talla moral de Carl Schmitt).

 

En primer lugar, la vocación cortesana de los juristas: «siempre que aparece un dictador […] los primeros que se ponen a su servicio y a sus órdenes y que férreamente compiten para ganarse su favor al precio que sea y diciendo lo que haga falta son los juristas y no con demasiada frecuencia, y no puede ser esa frecuencia casual, son los profesores de derecho». Y encima fueron los profesores que mejor dominaban la técnica jurídica.

 

La segunda idea, se refiere a cómo una gran mayoría de los juristas nazis no tuvieron problemas para situarse en las altas instituciones del Estado a partir de 1950. A través del ejemplo de la Berufsverbot, la normativa que prohibía ser funcionario de la República Federal de Alemania a las personas que hubieran militado o militasen en el Partido Comunista alemán. El Tribunal Constitucional alemán declaró que esta prohibición era constitucional, en una sentencia en la que fue magistrado ponente un antiguo militante nazi y entusiasta fiscal bajo el nazismo (creo que se refiere a Willi Geiger, magistrado del TC alemán de 1951 a 1977). Como afirma Juan Antonio García Amado: «no se podía ser maestro si se había sido comunista pero se podría ser magistrado del Tribunal Constitucional si se había sido nazi y fiscal bajo el nazismo».

 

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Recomendación de lectura: Derecho degenerado de Bernd Rüthers

31 enero 2017

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He disfrutado mucho con la lectura del libro de Bernd Rüthers Derecho degenerado. Teoría jurídica y juristas de cámara en el Tercer Reich (traducido por Juan Antonio García Amado, en cuyo blog se pueden leer tres entradas para ir abriendo boca: primera, segunda y tercera).

 

En el libro se analiza cómo los juristas teóricos nazis contribuyeron a la transformación radical del ordenamiento jurídico de la República de Weimar. Los nazis no llevaron a cabo una actividad legislativa frenética, sino que se limitaron a aprobar unas pocas leyes importantes, manteniendo en todo lo demás la legislación existente. Entre las leyes que menciona Rüthers se encuentran la Ley de Autorización, la Ley para la Reconstrucción del Funcionariado, la legislación racial o la Ley de Matrimonio.

 

Dicha transformación se llevó a cabo por vía interpretativa. A través de una nueva idea de derecho. Y por medio de la consideración de la ideología y del programa del partido nacionalsocialista como fuentes del derecho de rango jerárquico superior al derecho escrito. En este sentido, la primera lección que saca Bernd Rüthers de la perversión jurídica en el nacionalsocialismo es que «Es posible dar la vuelta a todo un ordenamiento jurídico nada más que mediante interpretación». Lo que plantea es que durante el nacionalsocialismo se produjo la prevalencia de la ideología sobre el derecho.

 

Los juristas asumieron un papel legitimador del poder totalitario nazi. Una tarea que no estuvo exenta de discusiones metodológicas: entre el «pensamiento de orden concreto» propuesto por Carl Schmitt y los «conceptos jurídicos generales» planteados por Karl Larenz. Tampoco estuvo al margen de luchas por el prestigio y la influencia entre quienes aspiraban a convertirse en los juristas de cámara de la jerarquía nazi. Unas luchas marcadas por la ambición y también por puñaladas traperas, como se pone de manifiesto en el análisis del auge y caída de Carl Schmitt.

 

Una de las preocupaciones del autor es aprender todo lo posible de lo que sucedió en aquella época en el ámbito jurídico. En especial, señala la ambigüedad metodológica y la polivalencia de las doctrinas jurídicas como problemas que siguen existiendo en el presente. Poniendo como ejemplo la utilización de los tipos. Utilización que no le resulta problemática siempre que se mantenga en el ámbito descriptivo, pero que no comparte cuando se produce el salto de lo descriptivo a lo prescriptivo.

 

Personalmente, esta es una cuestión sobre la que tengo que reflexionar. En mi trabajo he señalado la importancia de las concepciones políticas en la dogmática jurídica y también utilizo herramientas como el derecho administrativo del enemigo. Porque son instrumentos que pueden ser utilizados tanto como herramientas de crítica jurídica como mecanismos para legitimar abusos del poder. Un problema que, probablemente, sea irresoluble en el ámbito de la teoría.

 


Ciutat Morta: el documental que tod@ estudiante de derecho debería ver

19 enero 2015


Recomendación de lectura: «Studium generale para todos los días de la semana» de Manuel Sacristán

9 enero 2015

manuel sacristán

«Studium generale para todos los días de la semana» se publicó en su libro Intervenciones políticas. Panfletos y materiales III (Icaria, 1985), hoy prácticamente inencontrable. Por suerte, gracias a la Asociación de Estudiantes de Progresistas de Cataluña circula una copia en internet (podéis bajarla al final de esta entrada). Studium generale… recoge el texto de una conferencia que pronunció Manuel Sacristán en 1963. Hace más de cuarenta años, pero sigue planteando cuestiones interesantes.
Sacristán plantea las posibilidades de alcanzar un desarrollo personal para quien está realizando estudios universitarios. Una primera vía es la de profundizar en el estudio de la propia disciplina. Partiendo de la idea de que «profundizar» significa tener en cuenta tanto las necesidades vitales en las que se basa la disciplina, como su papel dentro de una determinada concepción de mundo.
Esta vía se encuentra con dos obstáculos básicos, las exigencias que imponen tanto el mercado como el sistema de producción. Por un lado, el mercado exige que se dediquen las propias energías a producir bienes o servicios que se puedan vender. Por otro, el sistema de producción, de base clasista, impide el desarrollo personal de la mayoría de las personas.
Sacristán concluye proponiendo, como camino para alcanzar la armonía una vía militante: «luchar siempre, prácticamente, realmente, contra la actual irracionalidad de la división del trabajo».

Studium generale para todos los días de la semana

 


Recomendación de lectura: Más claro agua. El plan de saqueo del Canal de Isabel II

25 noviembre 2014

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La Plataforma contra la privatización del Canal de Isabel II y la Marea Azul han publicado este libro en la editorial Traficantes de Sueños (en una edición muy ciudada, por cierto). Un libro de divulgación cuya principal virtud es mostrar todos los problemas que puede implicar la privatización del Canal de Isabel II. Hubiera sido interesante desarrollar alguno de los aspectos apuntados, por ejemplo, la dimensión jurídica. Pero entiendo que no se haya hecho para facilitar la lectura del libro por un público no especializado.

Más claro agua – Traficantes de Sueños y Marea Azul


Feminismo y derecho: el derecho como campo para la acción feminista

5 noviembre 2014

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El número 27 de la revista Relaciones Internacionales incluye una entrevista muy interesante a Glenys Jesús de Checo, de la organización de derechos humanos Women’s Link WorldWide: «En torno al Derecho como campo para la acción feminista».

El punto de partida de esta organización es que «los tribunales de justicia son espacios válidos desde donde promover cambios sociales hacia la igualdad de género»; y que «para garantizar los derechos de las mujeres y las niñas la interpretación judicial adecuada requiere una perspectiva de género».

Glenys Jesús de Checo mantiene una concepción muy crítica del derecho. Para ella «el derecho es una estructura hecha para mantener el orden y para mantener los desequilibrios de poder y fundamentalmente para mantener ciertos desequilibrios, entre hombres y mujeres, entre diferentes etnias, entre diferentes sectores económicos…».

Por último, me ha gustado mucho la manera de enfocar la cuestión de si el derecho puede utilizarse como un instrumento de cambio social: «Siempre que se elige trabajar con el derecho tratando de encontrar la vocación emancipadora, se está en un riesgo permanente. Esa preocupación acerca de si yo puedo realmente cambiar las estructuras desde dentro de la propia estructura y utilizando sus herramientas, esa es una pregunta constante que planea el trabajo de cualquier organización, de cualquier trabajo de activismo. Yo creo que es una duda que no se puede superar y que no se puede resolver, si alguien me dice a mí que la tiene resuelta, yo lo o la felicito, de verdad. Es una apuesta que una hace, una apuesta estratégica además y en Women`s Link nosotras apostamos por trabajar estratégicamente con los tribunales. Esa es nuestra apuesta. Como tal, evidentemente, tienes que vivir revisándola. En algunos momentos te parecerá que es muy satisfactoria, que sí que es una vía factible, que obtienes resultados tangibles; otras veces te parecerá que no, pero es eso, es una apuesta de tratar de utilizar el derecho de manera estratégica para promover cambios y apostar a que el derecho sí que tiene o puede tener una vocación transformadora.»

Estas son algunas de las ideas que aparecen en la entrevista, más bien breve y muy clara, que merece la pena leer. Os dejo el texto y el link al número 27 de Relaciones Internacionales dedicado a «Feminismos en las Relaciones Internacionales, 30 años después».

En torno al Derecho como campo para la acción feminista

Relaciones Internacionales, número 27.


Los abogados del poder también son parte del poder

16 julio 2014

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Ya he leído Abogados del poder. Los despachos más influyentes de España, de Xavier Gil Pecharromán (La Esfera de los Libros). Resulta interesante para empezar a conocer el mundillo de los grandes despachos. El libro mantiene un enfoque periodístico y descriptivo. En muchos casos se limita a recoger el punto de vista de los socios o directores de los grandes despachos. Su principal defecto es la ausencia de un punto de vista crítico sobre su actuación, aunque sí que apunta elementos para poder construirlo.
Los grandes despachos son: Garrigues Abogados; Uría y Menéndez; Cuatrecasas; Gómez-Acebo y Pombo; CMS Albiñana; Pérez-Llorca; Roca Junyent; Cremades y Calvo-Sotelo; Écija; Lupicio Abogados; Jausas; Sagardoy Abogados; Elzaburu; Bird & Bird; PwC; KPMG; Deloitte Abogados; Ernst & Young; Linklaters; Allen & Overy; Ashurst; y DLA Piper. Hay grandes diferencias entre ello: desde los grandes despachos que se encargan de todos los sectores del ordenamiento a los bufetes especializados en una materia concreta, como el derecho laboral o la propiedad intelectual.
Estos despachos se encargan de una parte fundamental de la gestión de los negocios de sus clientes. No se limitan a defender a las empresas cuando surge un conflicto, sino que realizan un asesoramiento jurídico en las decisiones empresariales más importantes. Algunos despachos van más allá y realizan servicios de lobby, pretendiendo incluso convertirse en think tanks.
Se ha producido un cambio en la forma de propiedad del despacho. Hace años los despachos importantes eran pequeños, estaban en manos de un catedrático que empleaba a sus discípulos, y se centraban en una única área del derecho. En la actualidad son despachos enormes, que pueden tener más de mil abogados (Uría tenía a 1.776 en 2012). La tendencia mayoritaria es distribuir la propiedad entre los distintos socios del despacho.
Hay que destacar lo bien engrasadas que están las puertas giratorias de los grandes despachos a los políticos, altos cargos de la Administración, Abogados del Estado,… A buen seguro que de esta forma pueden acceder más fácilmente a determinados ámbitos del poder político; ampliando así su capacidad de influencia en la sociedad. Estos despachos también suelen contratar a catedráticos universitarios (el libro menciona a algunos de la Universidad Autónoma de Madrid). Quizá estoy equivocado, pero me parece que ha aumentado en los últimos años el número de profesores universitarios que también trabajan en despachos. Lo que, en mi opinión, convierte en problemática su auténtica dedicación a la enseñanza universitaria.
Me ha llamado la atención la facilidad con la que los abogados pasan de un gran despacho a otro. Hay una política de fichajes parecida a la de los clubes de fútbol. Debido a la gran competitividad que existe entre ellos, parece que se guían por la meritocracia y la capacidad de generar negocio a la hora de mantener a los abogados y a los socios.
Estos despachos se rigen, cada vez más, por la lógica del beneficio. En el libro no se indaga sobre qué principios éticos siguen en su actividad. Aunque algún socio sí afirma que hay que poner los intereses del cliente por encima de todo. Amparándose en el secreto profesional, no aportan demasiada información sobre sus clientes y los asuntos de los que se encarga. Hay, por tanto, una gran opacidad en este ámbito.
Algunos de los socios de estos despachos forman parte de los consejos de administración de grandes empresas. Según Xavier Gil Pecharomán, estos despachos inciden en todas las capas de la sociedad, tienen capacidad de influir en la política del país. En mi opinión, por tanto, no sólo son abogados del poder, también son parte del poder. Al menos en el caso de los despachos más importantes. Un poder que permanece en gran medida opaco a la sociedad.