Los abogados del poder también son parte del poder

16 julio 2014

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Ya he leído Abogados del poder. Los despachos más influyentes de España, de Xavier Gil Pecharromán (La Esfera de los Libros). Resulta interesante para empezar a conocer el mundillo de los grandes despachos. El libro mantiene un enfoque periodístico y descriptivo. En muchos casos se limita a recoger el punto de vista de los socios o directores de los grandes despachos. Su principal defecto es la ausencia de un punto de vista crítico sobre su actuación, aunque sí que apunta elementos para poder construirlo.
Los grandes despachos son: Garrigues Abogados; Uría y Menéndez; Cuatrecasas; Gómez-Acebo y Pombo; CMS Albiñana; Pérez-Llorca; Roca Junyent; Cremades y Calvo-Sotelo; Écija; Lupicio Abogados; Jausas; Sagardoy Abogados; Elzaburu; Bird & Bird; PwC; KPMG; Deloitte Abogados; Ernst & Young; Linklaters; Allen & Overy; Ashurst; y DLA Piper. Hay grandes diferencias entre ello: desde los grandes despachos que se encargan de todos los sectores del ordenamiento a los bufetes especializados en una materia concreta, como el derecho laboral o la propiedad intelectual.
Estos despachos se encargan de una parte fundamental de la gestión de los negocios de sus clientes. No se limitan a defender a las empresas cuando surge un conflicto, sino que realizan un asesoramiento jurídico en las decisiones empresariales más importantes. Algunos despachos van más allá y realizan servicios de lobby, pretendiendo incluso convertirse en think tanks.
Se ha producido un cambio en la forma de propiedad del despacho. Hace años los despachos importantes eran pequeños, estaban en manos de un catedrático que empleaba a sus discípulos, y se centraban en una única área del derecho. En la actualidad son despachos enormes, que pueden tener más de mil abogados (Uría tenía a 1.776 en 2012). La tendencia mayoritaria es distribuir la propiedad entre los distintos socios del despacho.
Hay que destacar lo bien engrasadas que están las puertas giratorias de los grandes despachos a los políticos, altos cargos de la Administración, Abogados del Estado,… A buen seguro que de esta forma pueden acceder más fácilmente a determinados ámbitos del poder político; ampliando así su capacidad de influencia en la sociedad. Estos despachos también suelen contratar a catedráticos universitarios (el libro menciona a algunos de la Universidad Autónoma de Madrid). Quizá estoy equivocado, pero me parece que ha aumentado en los últimos años el número de profesores universitarios que también trabajan en despachos. Lo que, en mi opinión, convierte en problemática su auténtica dedicación a la enseñanza universitaria.
Me ha llamado la atención la facilidad con la que los abogados pasan de un gran despacho a otro. Hay una política de fichajes parecida a la de los clubes de fútbol. Debido a la gran competitividad que existe entre ellos, parece que se guían por la meritocracia y la capacidad de generar negocio a la hora de mantener a los abogados y a los socios.
Estos despachos se rigen, cada vez más, por la lógica del beneficio. En el libro no se indaga sobre qué principios éticos siguen en su actividad. Aunque algún socio sí afirma que hay que poner los intereses del cliente por encima de todo. Amparándose en el secreto profesional, no aportan demasiada información sobre sus clientes y los asuntos de los que se encarga. Hay, por tanto, una gran opacidad en este ámbito.
Algunos de los socios de estos despachos forman parte de los consejos de administración de grandes empresas. Según Xavier Gil Pecharomán, estos despachos inciden en todas las capas de la sociedad, tienen capacidad de influir en la política del país. En mi opinión, por tanto, no sólo son abogados del poder, también son parte del poder. Al menos en el caso de los despachos más importantes. Un poder que permanece en gran medida opaco a la sociedad.


Abogados del poder: un importante elemento del «campo jurídico»

23 mayo 2014

El campo jurídico es, según Pierre BOURDIEU, el espacio social en el que se produce «una concurrencia por el monopolio del derecho de decir el derecho». Los abogados son uno de los operadores jurídicos que actúan en ese campo. En este sentido hay que reconocer un papel preponderante a los abogados del poder, aquellos que tienen entre sus clientes a las Administraciones públicas y a las empresas más importantes del país: son abogados y abogadas de Palacio.
Os dejo un video de una entrevista a Xavier Gil Pecharromán, autor del libro Abogados del poder. Los despachos más influyentes de España. Quiero destacar estas cuatro ideas: 1) la transformación del modelo de los despachos del poder, desde el despacho creado por un catedrático a los grandes bufetes de la actualidad; 2) el cambio en el trabajo de estos grandes despachos que ya no se centra en los pleitos ante los tribunales; 3) la relación con el poder político y económico de estos despachos, incluyendo casos de puertas giratorias; y 4) la política de opacidad que mantienen sobre las operaciones en que están trabajando.
Os confieso que no he leído el libro (acabo de encargarlo). Espero poder dedicarle alguna entrada futura de este blog.