Una visión crítica de la declaración de impacto ambiental: a propósito del programa Salvados sobre el embalse de Jánovas

24 noviembre 2015

El programa Salvados, del 1 de noviembre de 2015, analizó la expropiación del pueblo de Jánovas, en Huesca, con el fin de que una empresa privada construyera un embalse. Al final el embalse no llegó a realizarse, debido a que la declaración de impacto ambiental fue negativa. Según la declaración: «este proyecto tendrá impactos adversos significativos sobre el medio ambiente, por lo que el órgano ambiental, a los solos efectos ambientales no considera pertinente su construcción» (os dejo al final el archivo de la declaración de impacto ambiental, sacado del BOE).

Es muy interesante la entrevista a Juan Luis Muriel, entonces Secretario General de Medio Ambiente y el cargo competente para firmar la declaración de impacto ambiental. Podéis ver la entrevista completa en los tres videos que hay al comienzo de esta entrada, que están colocados por orden.

En la entrevista se pone en evidencia el alto grado de politización (o, mejor dicho, politiquización) al que se encuentra sometido el procedimiento de evaluación de impacto ambiental, debido a los importantes intereses económicos y electorales que hay detrás. Y cómo es posible reducir el grado de exigencia de la declaración de impacto ambiental en función de esos intereses.

En mi opinión, el problema de fondo aquí es que la legislación de evaluación de impacto ambiental es una norma eminentemente procedimental, que se limita a regular el procedimiento, es decir, los pasos que hay que dar para llevar a cabo dicha evaluación. En este sentido, el preámbulo de la Ley 21/2013, de 9 de diciembre, de evaluación ambiental, se refiere a «la naturaleza esencialmente procedimental de la norma».

Desde el punto de vista material, la ley de evaluación ambiental es una norma con escasa densidad normativa. Lo que da lugar a una gran indeterminación sobre lo que está permitido y lo que está prohibido. La ley, en definitiva, permite políticas de diferente sentido, desde planteamientos muy exigentes con la protección del medio ambiente hasta otros que rebajen considerablemente las medias de protección ambiental. Se pone así de manifiesto que el derecho es de goma.

La historia de Jánovas tiene un final feliz un tanto amargo gracias a la integridad de Juan Luis Muriel y de uno de los técnicos del Ministerio (la amargura que queda al conocer la historia del pueblo; os recomiendo que veáis el programa completo en este enlace). Es interesante destacar que el técnico que puso su cargo a disposición, no tenía problemas en recomendar a alguien con menos escrúpulos y que modificaría la declaración de impacto ambiental. Pero, en cualquier caso, tanto el Secretario General de Medio Ambiente como el técnico, demostraron ser personas con dignidad. La dignidad que hace que uno no se arrepienta de sus actos. Al menos eso es lo que yo veo en la sorna y la tranquilidad con la que José Luis Muriel cuenta los hechos que implicaron el fin de su carrera política.

 

Declaración de impacto ambiental del proyecto Salto de Jánovas


La protección del medio ambiente como cuestión social: un pensamiento de Cornelius Castoriadis

29 octubre 2014

castoriadis

 

«la cuestión ecológica implica, clarísimamente, la totalidad de la vida social. Decir que hay que salvar el medio ambiente es decir que hay que cambiar radicalmente el modo de vida de la sociedad, renunciar a la marcha desenfrenada hacia el consumo. Se trata nada menos que de la cuestión política, psicológica, antropológica, filosófica que hoy se le plantea, con toda su radicalidad, a la humanidad» (El ascenso de la insignificancia).


Consideraciones críticas de José Manuel Naredo sobre el desarrollo sostenible

8 septiembre 2014

naredo

 

«la idea ambigua y contradictoria del “desarrollo sostenible” se empezó a invocar a modo de mantra o jaculatoria repetida en todos los informes y declaraciones. Pero esta repetición no sirvió para modificar, ni siquiera en los países ricos, las tendencias al aumento en el requerimiento total de recursos y residuos per cápita. Para lo que sí ha servido esta invocación es para sostener el mito puro y duro del crecimiento económico, que se había tambaleado con las críticas de los años setenta, y para dar a entender que las reivindicaciones ecológico-ambientales de la población están siendo atendidas. Mientas tanto el crecimiento económico se sigue midiendo exactamente igual que antes de que fuera impugnado a principios de los años setenta: por el simple aumento del agregado de producto o renta nacional.

Todo lo cual vino a ocultar la grave irracionalidad que supone esa mitología del crecimiento económico, que cifra el progreso de la humanidad en el continuo aumento de los “bienes y servicios” obtenidos y consumidos. Aumento que, debido a la especialización característica de la sociedad industrial, va acompañado de un crecimiento mucho mayor de la extracción de recursos y emisión de residuos».

 

Raíces ecónomicas del deterioro ecológico y social. Más allá de los dogmas, Siglo XXI, 2010 (2ª edición).


El sistema integrado de gestión de envases frente al sistema de depósito, devolución y retorno

15 octubre 2013

Aquí os dejo el documental titulado “El envase es oro”, del programa de Televisión Española El escarabajo verde. Lo recomiendo encarecidamente. Es una buena muestra de lo que puede significar una televisión pública de calidad (algo de lo que sólo quedan las sombras).

La legislación española deja completa libertad a los operadores económicos para optar entre los dos sistemas. El documental pone de manifiesto los intereses económicos que hay detrás del actual sistema integrado de gestión, un sistema que no es tan beneficioso para el medio ambiente como lo pinta Ecoembes.

También me ha interesado que en Alemania hubo fuertes presiones de las grandes empresas para que no se llegara a implantar un sistema de depósito y retorno, llegando a recurrir la regulación legal. Por suerte no ganaron los malos, pero queda claro que los poderosos no renuncian a utilizar el derecho para hacer valer sus intereses.


Recomendación de lectura para un derecho ambiental crítico: «Qué hacemos frente a la crisis ecológica»

30 septiembre 2013

que hacemos crisis ecologica

Hoy os quiero recomendar el libro «Qué hacemos frente a la crisis ecológica» de Jorge Riechmann, Luis González Reyes, Yayo Herrero y Carmen Madorrán, publicado por Akal, al económico precio de cinco euros. Es un libro breve, de apenas 62 páginas.

Más que por el diagnóstico de los problemas ambientales, en lo que no me parece muy didáctico, merece la pena leerlo por las medidas políticas que propone, que abarcan prácticamente todos los ámbitos de la vida social. Medidas que van más allá de la visión reformista mayoritaria entre l@s expert@s en derecho ambiental, y plantean un horizonte superador del sistema económico capitalista.

Aquí podéis leer la presentación de la editorial.


Desarrollo sostenible y deuda ecológica

23 abril 2012

El desarrollo sostenible se define como aquel tipo de desarrollo que satisface las necesidades de las generaciones presentes sin comprometer las posibilidades de las generaciones del futuro para atender sus propias necesidades.

Desde el punto de vista jurídico, es uno de los principios que configuran el derecho ambiental. Incluso ha sido positivizado en diversas normas, por ejemplo en el artículo 3.2 del Tratado de la Unión Europea.

Técnicamente se suele considerar como un principio, como un mandato de optimización. Lo que implica que el ordenamiento jurídico debe dirigir al sistema socioeconómico hacia la consecución de dicho objetivo, teniendo en cuenta las circunstancias existentes que podrán modular su aplicación concreta en la práctica. En mi opinión la consideración de desarrollo sostenible como un principio plantea el problema de que se diluye el resultado que pretende proteger el desarrollo sostenible que no es otro que garantizar que las generaciones futuras puedan cubrir sus necesidades. Dicho en otras palabras, el principio del desarrollo sostenible debería asegurar que no vamos a esquilmar los recursos del planeta.

Según la New Economics Foundation, España ha entrado en deuda ecológica el día 22 de abril. Esto significa que España gasta más recursos que los que produce y emite más dióxido de carbono del que absorbe. El impacto del consumo de España es 3,25 veces superior a su biocapacidad. Si todos los habitantes del mundo vivieran como los españoles, serían necesarios tres planetas enteros para cubrir sus necesidades. En 2011 la Tierra entró en déficit ecológico el 27 de septiembre. [Puedes ver la noticia aquí].

Estos hechos ponen de manifiesto que el principio del desarrollo sostenible es puro papel mojado. La incoherencia entre lo que dicen las leyes y la realidad de nuestro sistema socioeconómico se puede poner de manifiesto a través de la diferencia entre derecho normado y derecho practicado, que ya he comentado en este blog.

Sin embargo, creo que este enfoque crítico resulta insuficiente ya que oculta el efecto fundamental que ha tenido la positivación del principio de desarrollo sostenible. Sus efectos en el ámbito real, en el sistema socioeconómico han sido escasos, pero sus efectos en el ámbito ideológico han sido más importantes.

La idea de desarrollo sostenible ha otorgado una legitimación extra al sistema económico capitalista, que así puede presumir de haberse adecuado a las exigencias de la protección medioambiental. Ha servido para legitimar la lógica del crecimiento propia del capitalismo sin imponer ningún límite efectivo a éste.

Coincido con muchas personas en que la consecución del desarrollo sostenible sólo se podrá hacer a través de la superación del sistema económico capitalista. Una superación en la que los juristas tendremos algo que decir, aunque sólo sea para criticar la actual configuración del derecho medioambiental.